El entramado metálico constituye un método resistente y fiable para construir estructuras destinadas al yeso-cartón. Este tipo de entramado utiliza metal en lugar de madera, lo que lo convierte en una opción popular para numerosas obras de construcción. Los entramados metálicos son ligeros, fáciles de manipular y resistentes a plagas como las termitas. Con ellos se pueden construir paredes rectas y robustas. Además, funcionan bien en zonas húmedas, como baños o cocinas, ya que no se pudren ni deforman. Por tanto, al construir o reformar, el entramado metálico es una elección inteligente: aporta estabilidad y puede ahorrar tiempo y dinero a largo plazo.
Elegir el bastidor metálico adecuado para una instalación de placas de yeso es fundamental. En primer lugar, considere el tipo de proyecto: ¿se trata de una pared nueva o de la reparación de una existente? Para paredes nuevas, seleccione montantes del tamaño correcto, como los habituales de 3 5/8 o 2 1/2 pulgadas de ancho. Tenga también en cuenta la altura de la pared: las más altas requieren montantes más resistentes para soportar adecuadamente la carga. A continuación, preste atención al calibre (grosor): los montantes de calibre 20 o 25 son más gruesos y, por tanto, más resistentes ante cargas pesadas. Asimismo, verifique las normativas locales, ya que establecen requisitos sobre los materiales autorizados.
